Tu placa de video "vuela" de temperatura: por qué cambiar la pasta y los pads térmicos le da nueva vida
Publicado el 2026-09-25 · Servicio Técnico
Si tu PC hace ruido de turbina al jugar o editar, y la placa de video llega a 90°C o más, no siempre necesita reemplazo. Un mantenimiento térmico —pasta y pads nuevos— puede bajar la temperatura hasta 20°C. Te explicamos cómo.
La placa de video (GPU) es uno de los componentes más caros y exigidos de una PC, sobre todo si la usás para juegos, edición de video, diseño 3D o inteligencia artificial. También es de los que más calor generan. Cuando una GPU empieza a superar los 85 o 90°C de forma habitual, pierde rendimiento y se acorta su vida útil. La buena noticia: muchas veces la solución no es cambiarla, sino hacerle un mantenimiento térmico.
Por qué una GPU se sobrecalienta con el tiempo
A diferencia de un procesador común, la placa de video tiene dos sistemas de refrigeración conviviendo en la misma placa:
— La pasta térmica, que transfiere el calor del chip gráfico (el "núcleo" de la GPU) hacia el disipador
— Los thermal pads (almohadillas térmicas), que hacen lo mismo con la memoria de video (VRAM) y otros componentes críticos
Con los años, la pasta térmica se seca y pierde eficacia, y los pads se endurecen o se deforman. El resultado es que el calor deja de transferirse bien, las temperaturas suben y aparecen los problemas.
Las señales de que tu placa de video necesita mantenimiento
— Los ventiladores giran al máximo y suenan como una turbina, incluso en tareas no tan exigentes
— La temperatura de la GPU (o de la VRAM) supera los 85-90°C bajo carga
— Caídas de rendimiento y de FPS en juegos (el llamado "thermal throttling", cuando la placa se autolimita para no quemarse)
— Cuelgues, pantallazos o cierres repentinos al exigir la placa
— En casos avanzados, la memoria de video empieza a fallar por el calor sostenido
Por qué los pads son tan importantes (y por qué mucha gente los ignora)
Acá hay un punto clave que muchos "arreglos" pasan por alto: cambiar solo la pasta del núcleo y olvidarse de los pads de la VRAM. En las placas de gama media y alta, la memoria de video puede ser el componente que más sufre el calor, y unos pads deteriorados pueden mantenerla a 100°C. Un mantenimiento térmico bien hecho cambia ambas cosas: pasta en el núcleo y pads en la memoria. La diferencia puede ser de hasta 20°C menos.
Además, el grosor de los pads es crítico: tienen que ser exactamente los correctos para que el disipador haga buen contacto. Un pad de grosor equivocado puede empeorar todo.
Por qué conviene que lo haga un técnico
Desarmar una placa de video requiere cuidado: hay que separar el disipador del PCB sin dañar los cables de los ventiladores, limpiar bien los residuos, aplicar la pasta en la cantidad justa (un exceso puede generar problemas) y cortar los pads a la medida exacta. Un error puede dejar la placa peor de lo que estaba. Además, en algunos modelos aún en garantía, abrir la placa puede anularla: un técnico sabe cuándo conviene y cuándo no.
Como referencia, el mantenimiento térmico de una GPU se recomienda cada 2 a 3 años, o antes si aparecen los síntomas.
En digIT hacemos mantenimiento térmico completo de placas de video: cambio de pasta térmica del núcleo y de los thermal pads de la memoria, limpieza del disipador y prueba de temperaturas. Si tu PC hace ruido o la placa se calienta demasiado, traela a revisar antes de que el calor dañe la memoria de video.
Fuentes: HardZone · GPULab · Profesional Review · Informatec Digital
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